Friday, 28 March 2014


ANEURINHO



Nacido Bazinol Gladstone Arancibia Timoreira, comenzó su carrera de wing izquierdo en el Deportivo Zapateiro en la ciudad de Timorata, a pasitos de Manaus. A los 9 años fue comprado por el Flamengo y a los 12 por el Inter de Milán. Se lo disputaron a los 14 el Chelsea y el Spartak de Moscú. Finalmente, a los 15, fue adquirido al club italiano por el Real Madrid en la cifra record de 4280 millones de euros.
Claro que no toda la transferencia se realizo en efectivo. Solo 1200 millones se traspasaron en metálico. España entregó también, como parte de pago, las Meninas de Velásquez, una fracción muy importante del Guernica de Picasso (se habla del 46%), el canal Antena 3, la explotación ad eternum de la sección clasificados del Diario El País, 9% del paquete accionario de Telefónica, 2 fábricas de turrones de Gijón, 256 toros Mihura, un ala de El Escorial y, se dice, un lugar en la sucesión monárquica para Giacinto Facchetti, presidente del Inter.
Aneurinho solo pide una cosa: "Quiero jugar. Déjenme jugar una sola vez, quiero demostrar que valgo todo eso que han negociado entre ustedes".

GASTÓN BERLANGA

He aquí un hombre con una cruz: no era parecido a nadie en todo el mundo.
Modelo único de su propia semblanza, lejos de encontrar aceptación por su exotismo, generaba una angustiosa sensación de extrañeza de la cual ni sus propios padres pudieron escapar.
Estaba solo en cualquier lado, no tenía afinidad con nada ni con nadie. Fue un extranjero ilimitado por todos los lugares por los que anduvo.
No era feo, ni sucio, ni malo.
No era deforme, ni enfermo, ni intolerante, 
ni adicto, ni apático, ni sospechoso, ni desconfiado, ni repelente, ni aburrido.
Solamente era distinto a todas las demás personas del mundo. Absolutamente distinto (y no me vengan con que todos somos distintos, eso ya lo sé. Pero este era el Arquetipo).
Incapaz de ser reconocido por nadie.
Anda por ahí, seguro que no lo han visto.